El ex secretario adjunto del sindicato de empleados municipales anunció su candidatura a raíz del pedido masivo de trabajadores, criticó la actual gestión y prometió una campaña limpia y transparente de cara a las elecciones previstas para marzo o abril.
Raúl Montenegro, ex secretario adjunto del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM) de Comodoro Rivadavia, confirmó en una entrevista con Juan Falcón que armará una lista propia para competir por la conducción del gremio. La decisión surge tras su renuncia en agosto del año pasado por “serias diferencias insalvables” con la actual conducción encabezada por Omar Unquén, y ante el insistente pedido de más de 120 trabajadores municipales que lo convocaron en una reunión reciente.
Montenegro, quien regresó a su cargo como director general de Habilitaciones Comerciales en la Municipalidad, relató que inicialmente había decidido alejarse del gremialismo. “Volví a mi lugar de origen, pensé que se terminaba la historia”, explicó. Sin embargo, la llegada diaria de compañeros pidiéndole que no abandonara el sindicato lo llevó a aceptar el desafío.
“Un día les dije: armen una reunión. Si van más de 100, estoy dispuesto a encarar un proyecto serio”, contó. Esa reunión se concretó el viernes pasado con más de 120 asistentes, quienes le pidieron explícitamente que lidere el SOEM.
El dirigente enfatizó que no organizó ni convocó la reunión: “Fui a escuchar lo que me pedían los compañeros”. Ante el reclamo masivo, aceptó: “No puedo decir que no, no puedo defraudarlos”. Montenegro destacó que parte de los asistentes provenían del sector de autoconvocados, aunque no exclusivamente, y recordó que durante su etapa en la conducción era “el único que atendía a los autoconvocados”, intentando mediar en reclamos pese a no tener la decisión final.
Críticas a la conducción actual y verticalismo sindical
Montenegro fue claro al señalar las causas de su salida: diferencias con Unquén y un estilo verticalista donde “manda el secretario general punto, no se discute más”. “Te matás trabajando por el empleado municipal y de arriba te dicen que no”, graficó, agregando que esa dinámica desgasta. Criticó acuerdos salariales recientes, como el bono de fin de año que calificó de “pan para hoy, hambre para mañana”, y lamentó no haber sido convocado a las últimas paritarias tras su renuncia.
El precandidato resaltó el rol clave de los empleados municipales en situaciones límite, como el desplazamiento en el Cerro Hermite o la catástrofe de 2017. “Los muchachos se ponen la camiseta, defienden el Estado como nadie y trabajan 24 horas seguidas sin problema”, afirmó, proponiendo mayor reconocimiento e incentivos más allá de las horas extras, y exigiendo que no haya trabas en su pago.
Elecciones en el horizonte y campaña limpia
Las elecciones del SOEM están previstas para fines de marzo o primeros días de abril, ya que el mandato actual finaliza el 5 de mayo. Montenegro anticipó que podría haber varias listas en competencia y que ya se está preparando el llamado a elecciones. Prometió una campaña “lo más limpia y transparente posible”, sin acusaciones ni denuncias infundadas, y sin “palos en la rueda”.
En ese sentido, anunció que pedirá reuniones con los secretarios municipales y el actual responsable de Recursos Humanos (el ex abogado del gremio Montoya, con quien mantiene una relación de “respeto”) para garantizar que no haya interferencias del aparato municipal en el proceso electoral.
“Quiero una campaña limpia, que nadie interfiera”, insistió.
Montenegro aclaró que no tiene vínculo directo con figuras políticas como Othar Macharavialde aclarando que fue candidato a Concejal por la CGT, y no por su lista, y que está abierto a dialogar con todos los sectores incluidos los autoconvocados: “Me voy a juntar con todo el mundo. Son compañeros de trabajo con diferentes pensamientos”.
La irrupción de Montenegro representa una fractura significativa en la conducción del SOEM, que desde 2022 estaba a cargo de la lista Celeste y Blanca (Unquén-Montenegro). Su lanzamiento opositor, impulsado por bases descontentas, promete una interna reñida en el principal sindicato municipal de Comodoro Rivadavia, en un contexto de reclamos salariales y demandas por mayor participación y reconocimiento de los trabajadores.

