La aerolínea low-cost JetSmart lanzó una campaña publicitaria en redes sociales que promociona vuelos a Trelew, Chubut, pero utiliza imágenes de un paisaje costero, pese a que la ciudad no tiene salida directa al mar. Este desliz revive críticas sobre el desconocimiento de los porteños respecto a la geografía patagónica.
La publicidad de JetSmart, difundida en plataformas como Facebook, invita a “volar a Trelew y vivir la experiencia JetSmart” con un emoji de corazón y un avión. La imagen principal muestra un impresionante paisaje aéreo: un mar azul intenso, acantilados rocosos y una playa de arena.
Sin embargo, este retrato idílico choca con la realidad geográfica de Trelew. La ciudad, ubicada en el valle inferior del río Chubut, se encuentra a unos 17 kilómetros del Golfo Nuevo y no posee costa propia. Su aeropuerto, Almirante Marcos A. Zar, está en una zona árida y continental, sin vistas directas al océano Atlántico. Las playas y acantilados mostrados en el anuncio se asemejan más a los de Puerto Madryn, a 65 kilómetros al noreste, o a Punta Tombo, famosa por sus pingüinos, pero no a Trelew propiamente dicho.
Este error no es aislado y alimenta un viejo reclamo de los chubutenses: el centralismo porteño que ignora las particularidades de la Patagonia.
JetSmart, con base en Santiago de Chile pero operaciones en Argentina desde Buenos Aires, parece haber caído en el cliché de representar a toda la región como un paraíso costero uniforme, sin diferenciar ciudades interiores como Trelew de destinos marítimos como Madryn.
La aerolínea, conocida por sus tarifas accesibles y expansión en Sudamérica, no ha respondido aún a consultas sobre esta campaña. En su sitio web, JetSmart ofrece vuelos regulares a Trelew desde Buenos Aires y otras ciudades, promocionando atractivos turísticos como la observación de ballenas en Península Valdés –que sí es costera–, pero sin aclarar la ubicación exacta. Expertos en marketing señalan que este tipo de imprecisiones pueden generar expectativas erróneas en los turistas, afectando la reputación de la marca.
En un contexto donde el turismo patagónico crece post-pandemia, incidentes como este subrayan la necesidad de mayor sensibilidad cultural y geográfica en las campañas publicitarias. Para los residentes de Chubut, es un recordatorio de que, pese a la conectividad aérea, la distancia con el centro del país sigue siendo más que física. Por ahora, la invitación a “volar a Trelew” sigue navegando en aguas imaginarias.

