LA RECETA DE GLINSKI PARA EL TRANSPORTE: CREAR UN FONDO DE EMPRESAS PRIVADAS Y CERO AJUSTE EN EL MUNICIPIO

by | Publicado el 04 de septiembre del 2026 | Ahora, Comodoro, Destacados, Política

El diputado nacional insistió con la idea de crear un fondo con aportes de petroleras, pesqueras y Aluar para subsidiar el boleto en Comodoro Rivadavia. Una vez más, la fórmula del peronismo repite el mismo librito: pedirle a otro que ponga la plata, sin poner en discusión la estructura de gastos de uno de los municipios con presupuesto más abultado del país.

El diputado nacional José Glinski volvió a la carga con una idea que ya es marca registrada del peronismo provincial: si falta plata, que la pongan las empresas privadas. Esta vez el objetivo es el transporte público de Comodoro Rivadavia, y la propuesta consiste en crear un fondo con aportes obligados de petroleras, pesqueras y Aluar para sostener el subsidio del boleto. Lo que no apareció en ningún tramo de sus declaraciones fue una sola mención a revisar la planta de personal, los contratos o la estructura de gastos de un municipio que, según distintos informes sobre ejecución presupuestaria, se ubica entre los de mayor presupuesto per cápita del país.

“Está ordenado”, dice, pero la solución sigue siendo la misma de siempre

El legislador cuestionó el trato que recibe el municipio comodorense por parte del gobierno provincial, pese a mostrar, según sus palabras, una administración equilibrada. En ese sentido, sostuvo:

“Un municipio como Comodoro que está ordenado, que tiene equilibrio fiscal, que tiene una planta de empleados municipales racional, que no está accedida, es castigada por la provincia.”

El diputado puede hablar de equilibrio fiscal y de planta racional, pero lo cierto es que la palabra “ajuste” no formó parte de su discurso ni una sola vez. Ante un problema de financiamiento del transporte, la respuesta no fue mirar para adentro —revisar gastos, achicar estructura, ordenar prioridades— sino, otra vez, salir a buscar el bolsillo ajeno.

La fórmula de siempre: que pague otro

Glinski explicó que su iniciativa apunta a ofrecerle una herramienta concreta al gobernador para destrabar el financiamiento del transporte urbano, a partir del aporte de las empresas de mayor envergadura que operan en Chubut:

“Si quiere el gobernador lo ayudamos a pensar una alternativa para buscar algún tipo de fondo para subsidiar el transporte de Comodoro. Si quiere lo ayudamos al gobernador a decirle que las grandes empresas que van a operar y que operan en la provincia puedan generar un fondo que colabore con el transporte público que lo usan los comodorenses.”

La lógica es siempre la misma: ante cualquier déficit, la caja de las empresas privadas aparece como la variable de ajuste automática. Nunca la planta municipal, nunca los contratos, nunca la obra pública, nunca los gastos corrientes de un Estado local que administra un presupuesto muy por encima del promedio de otros municipios patagónicos de similar tamaño.

Glinski fue incluso más explícito al nombrar a los sectores que, según su criterio, deberían poner plata todos los meses:

“¿Por qué las petroleras, Aluar, las pesqueras, no pueden componer un fondo que todos los meses compense el nivel de subsidio que tiene que poner el municipio de Comodoro u otros municipios para que los trabajadores, los estudiantes, la gente que más lo necesita, use el transporte público? Acá no hay ninguna creatividad.”

Vale la pregunta inversa: ¿por qué la “creatividad” que reclama nunca se aplica puertas adentro del municipio? En ningún pasaje de sus declaraciones el diputado planteó revisar la cantidad de empleados públicos, los cargos políticos, las fiestas internacionales, las contrataciones directas o el nivel de gasto corriente que —según coinciden distintos análisis de ejecución presupuestaria— convierten a Comodoro Rivadavia en uno de los municipios con mayor presupuesto por habitante del país.

“Hay que ser creativos”, pero siempre con la plata de otro

Hacia el final, el diputado remató su planteo con una frase que resume bastante bien el diagnóstico del peronismo local frente a los problemas de financiamiento:

“Yo insisto, me parece que es un tiempo en el que hay que ser un poco más creativos, hay que pensar dónde está el dinero que necesitamos para vivir, para que la gente se pueda mover.”

El problema es que esa “creatividad” tiene una sola dirección: hacia afuera. Petroleras, pesqueras, Aluar, la provincia, el gobernador. Todos menos el propio municipio. La discusión de fondo —si Comodoro gasta bien, si sobra estructura, si hay margen para achicar sin afectar servicios esenciales— queda, una vez más, fuera de la agenda.