La dirigente de Comodoro Rivadavia presentó formalmente su renuncia al partido mediante telegrama al Juzgado Federal Electoral y cuestionó duramente a figuras como Gustavo Fita, Carlos Linares, Juan Pablo Luque y el “colorado Calo”, a quienes acusó de falsificar avales y desvirtuar la esencia del peronismo.
En medio de las persistentes tensiones internas que atraviesan al Partido Justicialista (PJ) de Chubut, la dirigente histórica Elsa Llanquin formalizó su renuncia a la afiliación partidaria y lanzó fuertes críticas contra la actual conducción, especialmente la vinculada a Comodoro Rivadavia.
A través de un telegrama simple remitido al Juzgado Federal con Competencia Electoral, con fecha 26 de enero de 2026, Llanquin invocó el artículo 25 de la Ley 23.298 para renunciar “a cualquier partido político en el que estuviera registrado a la fecha”. El documento, enviado desde Comodoro Rivadavia, lleva su firma y datos personales, y fue dirigido al órgano judicial en Rawson.
En un extenso mensaje difundido en redes sociales, la referente peronista aclaró que su decisión no implica abandonar sus convicciones ideológicas. “No renuncio a mis convicciones netamente peronistas. Esto no es el peronismo, se perdió el rumbo hace mucho; esto es sólo un grupete de amigotes que vienen manejando los hilos como una marioneta”, escribió.
“Esto no es el peronismo, se perdió el rumbo hace mucho; esto es sólo un grupete de amigotes”
Llanquin arremetió contra varios dirigentes del sur provincial.
Afirmó que “Fita no es el verdadero presidente, llegó con ayuda y mentiras”, que “Linares no llegó con avales verdaderos” y que “Luque no pudo juntar 3.000 avales en 48 horas”. Calificó el proceso como “una farsa” y señaló directamente al “colorado Calo” como “el principal falsificador de firmas”.
“Se están enriqueciendo y se han enriquecido con la mentira de que son más peronistas que Perón. De la verdadera esencia del peronismo no ha quedado nada”, agregó.
También denunció que “no hay lugar para nadie adentro, sólo para el grupete de obsecuentes”, y concluyó: “Hace mucho dejé de ser parte de algo tan patético. Sigo siendo peronista y eso no me lo quita nadie”.
Llanquin, oriunda de Comodoro Rivadavia, ha sido una figura relevante en el PJ chubutense durante años. Ocupó roles como presidenta y vicepresidenta del Congreso Provincial del partido, y en los últimos tiempos se mostró crítica con distintas conducciones, incluyendo cuestionamientos a Gustavo Fita (actual presidente del PJ provincial) y a sectores ligados a Comodoro Rivadavia, en medio de internas recurrentes por el control partidario, la personería jurídica y la organización de congresos.
Su renuncia se produce en un contexto de prolongada crisis interna en el peronismo chubutense, marcado por disputas judiciales, impugnaciones a congresos y acusaciones cruzadas entre facciones. La dirigente enfatizó que su salida es definitiva del partido como estructura, pero no de la doctrina peronista.

